Terapia de Familia
Identificando roles, para valorarse y diferenciarse dentro de la manada familiar.
¿Qué es una terapia familiar? Es un espacio de confianza y sinceridad, que se abre para que se visualicen los conflictos y dinámicas que están afectando a un clan familiar o a un grupo de personas que conviven a diario. En dicho espacio, participan la terapeuta y los integrantes que están afectados en los patrones disfuncionales (que merman el equilibrio energético del grupo).
¿Cuándo se necesita terapia familiar? Un indicativo importante para saber que se requiere ayuda externa de una persona profesional, es cuando se observa que algún integrante del grupo presenta extremos en sus conductas. Por ejemplo: tristeza permanente, estados de evasión, rabia explosiva (incluso que pueden llevar a situaciones de violencia). Otro aspecto relevante que se conjuga con el anterior, es cuando se han perpetuado roles y características que no permiten que alguno de los integrantes evolucione en su desarrollo personal. Por ejemplo: el hijo menor es el "berrinchoso" para la familia, y él no se siente así.
¿Qué se busca modificar con la terapia? Depende del objetivo que se plantee cada grupo. Pero en general, se busca disminuir el daño emocional, mejorar los patrones relacionales, la comunicación, el conocimiento del otro, priorizar la verdad para crear espacios de confianza entre sus integrantes. Todo con el objetivo de que sea un lugar seguro para cada uno, vivir el SER. No se evita el conflicto, pero se aprende a manejarlo de mejor manera, centrado en el problema familiar, no situado en un integrante.
¿Cuánto dura la terapia? Eso depende del número de integrantes y la envergadura de la problemática principal. Sin embargo, es requisito al menos 4 sesiones, de las cuales las dos iniciales son evaluativas y las siguientes son para modificar los patrones disfuncionales. Eventualmente, se puede solicitar de manera independiente y voluntaria, que algunos integrantes tomen sesiones individuales paralelas a la terapia familiar.

